Cuando un diente permanente se sale por completo, el reloj empieza a correr. Con los pasos correctos en los primeros 30 minutos, muchas veces se puede salvar. Esto es lo que hay que hacer — y lo que nunca debe hacer.
- Tome el diente por la corona (la parte que se ve), nunca por la raíz.
- Si está sucio, enjuáguelo con leche o agua un segundo — sin frotar ni raspar.
- Lo ideal: vuelva a colocarlo en su lugar de inmediato y muerda una gasa suave.
- Si no puede reimplantarlo, guárdelo en leche (no en agua) y acuda enseguida.
- Los dientes de leche NO se reimplantan; los permanentes sí, cuanto antes mejor.
Qué hacer, paso a paso
Recoja el diente tomándolo por la corona. Si tiene tierra, enjuáguelo suavemente con leche o agua unos segundos; no lo frote ni le quite ningún tejido. Si puede, colóquelo de nuevo en el alvéolo con cuidado, en la posición correcta, y muerda una gasa o un paño limpio para sostenerlo. Luego acuda al dentista de inmediato.
Si no puede volver a colocarlo
Manténgalo húmedo — esto es lo más importante. Guárdelo en un vaso de leche, que conserva mejor las células de la raíz. Si no hay leche, puede sostenerlo entre la mejilla y la encía (en un adulto que no corra riesgo de tragarlo) o usar solución salina. Evite el agua por tiempo prolongado, porque daña las células de la raíz. Llegue al dentista lo antes posible: la mejor probabilidad es dentro de los primeros 30–60 minutos.
Lo que nunca debe hacer
No toque ni limpie la raíz. No frote el diente ni intente desinfectarlo. No lo deje secar al aire ni lo guarde en un pañuelo seco. No lo transporte en agua del grifo por mucho tiempo. Cada uno de estos errores reduce la posibilidad de salvarlo.
Por qué los dientes de leche son distintos
Un diente de leche que se sale no se vuelve a colocar: reimplantarlo podría dañar el diente permanente que viene detrás. Aun así, lleve al niño al dentista para revisar la zona. Si tiene dudas de si es de leche o permanente, acuda igualmente.
Cuándo ver al dentista
Siempre, y de inmediato, ante un diente permanente arrancado — es una verdadera emergencia. Cuanto antes llegue con el diente húmedo, mayor es la posibilidad de salvarlo.
Resumen
Tome el diente por la corona, enjuáguelo sin frotar, y reimplántelo si puede. Si no, guárdelo en leche y acuda enseguida — idealmente en la primera hora. Nunca toque la raíz ni deje secar el diente. Los dientes de leche no se reimplantan, pero sí requieren revisión.
